SITUACION LÍMITE: DURMIENDO CON TU ENEMIGO
No se como empezar esta historia, típica y habitual noticia periódística pero que ni te imaginas en tus propias carnes.
En la madrugada del Jueves al Viernes pasado dormía plácidamente en mi cama como otros muchos días. Como hace calor suelo dejar la dos ventanas de mi apartamento abiertas y con las persianas a medio bajar. Es un primer piso antiguo del centro de Madrid y que da a patio interior.
Mi despertador estaba programado a las 8 de la mañana, media hora más tarde de lo habitual, pues ese Viernes no necesitaba pasarme por la oficina y asi aprovechaba media horita más de sueño. Medio dormido y a punto de despertar, poco antes de las 8 según mis cálculos, me giro en la cama y veo una especie de silueta humana en la puerta de mi habitación completamente abierta. Mi primera impresión así medio dormido era de una sombra o un mal sueño, pero entonces reparo y noto que es completamente real, no puedo creermelo.
Sin pensar ni sopesar, mi instinto me hace reaccionar: salto de la cama descalzo, en calzoncillos y me abalanzo felinamente casi sin ver sobre la silueta. Es un tipo, más pequeño y débil que yo, le saco más de media cabeza. Le sujeto ambos brazos por sorpresa y lo arrastro fuera de la puerta hacia la de la cocina.
- ¿Quien eres tú?
- ¿No es esta la casa de mi amigo Javi del segundo? Creo que me he equivocado y me he metido donde no era. Déjame salir.
- ¿Por donde has entrado?
- Por la ventana de la cocina.
Entonces empiezo a sentirme despierto. No dejo de vigilar sus movimientos. LLeva un movil colgado al cuello en un "calcetín" de colores "bandera de jamaica" con la flor de la marihuana impreso, una camiseta de fútbol de Argentina y cazadora encima a pesar de lo cálido de este tiempo. Su aspecto es frágil, extranjero, tal vez sudamericano, pero no logro recordar su acento ni tiene piel o rasgos de antecedentes indígenas. Ahora mismo son los únicos recuerdos dado lo fugaz del momento. Entonces me doy cuenta que es una estratagema, evidentemente lo he sorprendido y cazado. No pienso más que puede tener alguna navaja o pistola oculta, no quiero soltarlo, vigilo sus manos que quieren moverse pero no lo dejo mientras miro la ventana de la cocina entreabierta por donde acaba de colarse. Reparo en los cuchillos a la vista y me situo cerca,... planeo.
- Dime si has cogido algo, no diré nada la policia si no llevas nada, pero dímelo.
Mientras, busco con la mirada mi ordenador portátil, móviles, cartera, equipo musical, TV plana,... Aparentemente no falta nada. No dejo de dar vueltas y pensar quien hostias es este sujeto que así de golpe se atreve a colarse en mi casa.
- De verdad no llevo nada, esto es el tabaco. Déjame salir por la puerta.
Atisbo efectivamente, un paquete de Chester que intenta mostrarme pero sus manos están sujetas. No paro de pensar si planea alguna jugada. Entonces sin reconocerme a mi mismo, instintivamente y con la presión del ambiente me salen estas palabras mirándolo fijamente:
- No intentes nada, ninguna treta. Tengo aquí a mano los cuchillos de la cocina y de verdad que dada la situación, no respondo.

Pienso por momentos en tomar un cuchillo y ponérselo al cuello, pero noto que mis palabras le hacen dejar de agitar sus manos y verlo sereno y tranquilo me hace ver que por primera vez en lo tenso del momento, pienso..., será mejor no forzar la situación. Soy más fuerte que él y lo tengo, estoy tranquilo, no siento miedo. El quizá está cagado o tal vez acostumbrado a la situación.
- Déjame ir de verdad. No he cogido nada. Simplemente me he equivocado, iba donde Javi.
Sigue en sus trece con su absurda teoría. Pienso que nadie se equivoca entrando por la ventana y menos de un segundo piso, no del primero como en este caso, si de verdad es cierto lo que trata de decirme. Pienso en llamar a la Policia, pero supone soltarlo para hacer la llamada, no quiero correr ese riesgo por si esconde arma entre sus ropas. Miradme un momento: semidesnudo, desprotegido, con legañas, recién saltado de la cama y sujetando a un intruso, del que no se nada.
- Está bien, te dejo ir. Pero dame un documento que te identifique por si noto que falta algo.
- Eso si que no, eso no. Déjame ir de verdad.
Entonces lo noto más tenso. ¿Lo fuerzo? Estoy super incómodo y obligar nos llevará a un desenlace al que mis principios en situación no extrema, no me permiten llegar.
- Está bien, vete.
Le abro la puerta y veo como corre escaleras abajo -del segundo piso de su amigo nada de nada- y encima mientras baja me dice algo que no entiendo pero riéndose. Me ha sentado casi peor eso que el resto. Será cabrón.
Cierro la puerta, me relajo. Ahora me entra el acojone, no sé ni lo que he hecho.
Llevo ayer y hoy con el miedo en el cuerpo pensando en lo que me podría haber pasado, en mi reacción por sorpresa, que podría haberle obligado a actuar caso de estar preparado.
Pienso en lo tenso de la situación con más resistencia hipotética por su parte y si yo hubiese llegado hasta donde hubiese sido necesario. ¿O qué habría pasado si no me hubiese despertado o si hubiese entrado sin estar yo dentro?
Pienso cómo ha subido o si ha venido del piso vacio de enfrente tal vez "okupado" sabiendo que a esas horas ya he salido.
Pienso si todo estaba planificado, pues a esas horas ya no estoy normalmente, y tal vez alguien se ha chivado
Pienso si era un simple raterillo okupa o alguien más incisivo y terrible. He sopesado las consecuencias de alertar a la policia o haberle dado un poco de caña; no podría soportar pensar en una venganza los días posteriores esperándome a la puerta de mi casa.
Son demasiadas preguntas que me hice todo el día de ayer y mucho el miedo que he pasado a posteriori.
He pensado incluso que dada otra situación diferente, me hubiese visto con un cadáver rodeado en una manta y tirándolo al río convirtiéndose el culpable en víctima, si es que ya no lo era de la sociedad y yo, víctima inicial, en culpable. De verdad creo que en situaciones límites no nos conocemos. Si me dicen que esto me pasa a mí, no me veo reaccionado así.
Quiero pensar que todo ha pasado....que ha sido un mal sueño, pero no es así, ahora sólo es un recuerdo de esta sociedad insegura en la que no sabemos quien es vícima y quien culpable.
Eso si, el susto inicial y el acojone posterior no hay quien me lo quite. De verdad no os deseo pasar por tan terrible experiencia.












pemm dijo
Madre mia,madre mia...!!!donde vamos a parar...!!!!esto en mis tiempos no pasaba...!!!!la culpa es de la libertad que tienen...!!!!si ya lo decia yo....!!!claro!!como tienen todos los derechos...!!!ETC,ETC...
23 Junio 2007 | 08:33 PM