COMO LA LUNA Y EL SOL
Ojalá nunca hubiese tenido que arrancar este post con las presentes líneas trágicas y difíciles. Esta pasada semana la hubiese borrado para siempre del calendario.
Conscientes o no, de la provisionalidad de nuestra existencia, nunca estamos preparados para afrontar los golpes cercanos que tan de lejos vemos pasar en otras circunstancias y que por cotidianos, no dejan más que una huella puramente estadística. Pero a veces la tormenta te salpica de lleno. Mañana tal vez le toque a otros y siempre podremos decir que el sol saldrá otra vez, pero para algunos amanecen nubarrones en estos días.
Se nos han nublado el Sol y la Luna. Idénticos, como dos gotas de agua, en ternura, simpatía, niñería, genes, diversión, optimismo. Pero a la vez eran la Luna y el Sol: cuando uno entraba, otro salía, juventud y madurez, ilusión y retrospectiva. Nos iluminaba uno la noche, otro el día. Juntos, doble alegría. Como cuando las gotas de lluvia resbalan por el cristal, ambos han venido a morir unidos al mismo alféizar en el mismo día, trágico de tempestad emocional. Nunca conocí otro Sol y otra Luna tan idénticos, espejo paterno-filial de si mismos y reflejados uno en el otro y en astros diferentes.
Pero como la Luna y el Sol, ahí estarán, perpetuos. Y se cuela su esplendor en forma de buenos recuerdos como rayos de luz entre los nubarrones que aún perduran, entre dos aguas, las de la tempestad y las de las lágrimas de tristeza que espero se tornen arcoiris y alegría en nuestra memoria.
Y aunque Paco de Lucía se refería a otras aguas diferentes, perfectamente podrían ser las que traspasáis desde allí donde estéis. Va por vosotros.












ciudadanakeing dijo
Lo siento muchísimo, sinperdon.
Y, precioso homenaje el que les has hecho.
Un saludo.
14 Octubre 2007 | 06:58 PM