CONFESIONES DE SUEÑOS ROTOS
- No pude transformarme en princesa porque el imbécil seguía mirando. Creo que la verdadera imbécil fui yo.
- ¿Mirando la televisión? Con la de cosas que se pueden hacer en un nidito de amor secreto y aislados por completo del mundo.
- En efecto, tú lo has dicho. Solo a mí se me ocurre regalarle una parabólica por su cumpleaños, con lo bien que estábamos con los canales de siempre.
- Pues si pasabais poco tiempo juntos, no me explico ese regalo.
- Él echaba en falta noticias de su país y terminó por pasarse las horas muertas absorto en el telediario.
- Ahora caigo, Eva.










sansar dijo
jeje, quieres decir que un amor secreto y con su nido... van a perder el tiempo mirando la tele??? anda yaaaaaa, jajaja.
29 Enero 2008 | 06:58 PM